Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Fernández Alejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Fernández Alejo. Mostrar todas las entradas
domingo, 14 de noviembre de 2010
miércoles, 22 de septiembre de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
Antepasados de Antonio Fernandez Alejo y Díaz Pallarés

Mirando artículos sobre este ilustre personaje de Tembleque, he podido indagar algo sobre sus antepasados, también originarios de la localidad. Así he podido saber que su padre fue Francisco Fernández Alejo, nacido en Tembleque el 1 de noviembre de 1677 y que fue alcalde de esta localidad (según el artículo) en 1750, su madre fue Teresa Díaz Pallarés, también nacida en Tembleque el 10 de mayo de 1678.
Sus abuelos paternos fueron Gabriel Fernández Alejo nacido en Tembleque el 19 de junio de 1643 y regidor de esta localidad en 1684 y Francisca de Nieva también temblequeña y nacida el 11 de marzo de 1648.
Sus abuelos maternos fueron Francisco Díaz Pallarés, temblequeño nacido el 27 de noviembre de 1655 y alcalde de La Santa Hermandad en 1685 y Francisca Díaz Arellano nacida en Tembleque el 14 de enero de 1642.
Esta información la he podido encontrar en un libro escrito por Vicente de Cadenas y Vicent (Madrid 1915-2005) sobre los Caballeros de la Orden de Santiago.
sábado, 29 de mayo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
El interior de LA CASA DE LAS TORRES
La historia de uno de nuestros monumentos más famosos, La Casa de las Torres la podéis encontrar en cualquier folleto turístico, o en la propia web del ayuntamiento. Hay una web que he encontrado donde también se describe muy bien, aunque ahora mismo no está operativa (pinchando en la imagen de la izquierda sí podéis leer el texto). Pero lo que yo he querido hacer con este reportaje es algo distinto. Como casi todos saben, el actual estado casi ruinoso del palacio hace imposible las visitas guiadas por su interior. Hay un proyecto pendiente para reconvertirlo en un hotel. Hasta entonces, no son pocos los que se preguntan qué hay tras esa espectacular fachada, donde sólo se entra en contadas ocasiones, con motivo de algún rodaje de películas o casos excepcionales.“Mi cámara y yo”, “Las entrañas de…”, etc, son algunos de los títulos que barajaba para este artículo, que tantas ganas tenía de hacer. Lo considero uno de los proyectos más ambiciosos que tenía en mente desde que empecé a colaborar en el blog. Así que titulándolo “El interior de la Casa de las Torres” creo que se puede vislumbrar el contenido del mismo.
Tan simple como que una mañana de febrero, pidiendo los permisos oportunos, me abrieron las puertas del emblemático edificio, y yo, con la cámara de vídeo en una mano (casera, todo hay que decirlo…) y la de fotos en la otra, no perdí la oportunidad de intentar reflejar todos sus rincones, los más bellos, y los más ocultos. Me pareció realmente fascinante. En la escasa hora que duró la visita puede hacer más de 100 fotografías y casi media hora de vídeo, que a continuación voy a compartir con todo el mundo. ¿Quién me acompaña?:
Lo único que nos fue imposible grabar fueron las cuevas subterráneas que rodean todo el palacio, debido a que estaban totalmente anegadas de agua. Puede que para finales de verano se pueda acceder. Si es así, intentaremos también sacar unas imágenes.
En un anterior artículo de este blog sobre la inauguración del grupo escolar de Tembleque (el actual Colegio Antonia González), que podéis repasar aquí se hacía una descripción del banquete que se ofreció a las autoridades, por parte del corresponsal del diario “EL CATELLANO”, que fue precisamente celebrado en la Casa de las Torres, con fecha 9 de octubre de 1927, y que por su enorme interés os lo transcribo para ilustrar un poco mejor el interior:
EL BANQUETE.
Lector: figúrate en lo más amplio de nuestra calle Real, festoneada por las copudas acacias aún en todo su verdor y pompa que, tamizando la luz, cubren de verde esmeralda los viejos sillares, los artísticos hierros de sus balconaje; la magnífica portada, verdadero encaje de granito; las dos airosas torres cuadrangulares rematadas en agudas trazas, enmarcando la austera casona pregonera de rancias noblezas…
Ábrense los grandes portones para recibir a tan ilustres personalidades… El patio enorme, cuadrado, de portales amplios y galerías corridas en su torno. En el centro el pozo de brocal en ochavas rematado por artístico hierro soporte de la garrucha. En uno de los portales, panzudos secos repletos de grano ponen su nota típica de casa labradora.
El Señor Suárez Somonte no puede ocultar su alegría; avanza con juvenil viveza hacia la portadilla del corral, lleno de luz cegadora penetra en todas las dependencias. Cobertizos en que yacen hoy en depósito las típicas galeras, los carros de labor. Las cuadras donde buen número de mulas comen pacíficamente su pienso; aspira con deleite el vaho cálido y agrio del ambiente… Y sus ojos de tonos de acero certeros y firmes, se velan por la emoción.
La escalera regia, en cuyo frontis campea el escudo de los Alejo. ¡Qué prodigio de galerías! ¡Qué sala la colindante al oratorio! ¡Qué muebles aquellos, escasos para tan amplios recintos, en que campean señoriales pregonando toda una historia de grandezas!...¡Y qué curiosa la colección de óleos sobre las transformaciones por cruzamientos de la raza humana!
Y en tan señorial ambiente, lector amigo, que sus ilustres dueños, el ingeniero agrónomo don Víctor Fernández Alejo y su respetable y bella esposa doña Purificación Sabater de F. Alejo, pusieron galantemente a disposición de nuestro alcalde, se verificó el banquete ofrecido por el Ayuntamiento a sus ilustres huéspedes de unas horas, banquete íntimo que bien en contra de los deseos del señor Torres hubo que limitar a concejales, autoridades civil y militar judicial y eclesiásticas, maestros nacionales, prensa y forasteros venidos con representación oficial o acompañantes de las altas autoridades.
…El alcalde (de Tembleque) termina dando las gracias más rendidas a los dueños de la casa, los respetables señores de Fernández Alejo, por la amable hospitalidad que nos han prestado.
Seguidamente el señor Suárez Somonte dio las gracias al alcalde por la espléndida acogida que le ha dispensado el pueblo de Tembleque; a los señores dueños de esta mansión, señores y labradores, que tantos recuerdos ha evocado en mi alma ¬–dice- porque yo, señores, que soy de los que se enorgullecen de su humilde origen, cuando visitaba esos corrales llenos de aperos de labor y aspiraba el bravío perfume que el campo pone en todos sus elementos de trabajo, evocaba mi infancia, mis primeros años, hasta los catorce, en que, hijo de labradores, he roto alguna vez la escarcha de la barbechera para que los sementeros arrojaran el bendito grano.
¡Brindo por Tembleque labrador, por su Ayuntamiento y por su alcalde, y sobre todo por la prosperidad de los dueños de esta casa tan acogedora y tan cortés!...
Y por último, el señor Fernández Alejo, en oportunísimo momento y en breves frases llenas de sincera emoción, pone a disposición de todos su casa, sus servicios personales y toda su alma en cuanto sirva para realzar a su querido pueblo. (Grandes aplausos).
Corresponsal de “EL CASTELLANO”. ARCE. Tembleque 9 de Octubre de 1927.
Precisamente la foto del banquete también aparece en dicha publicación. Es la entrada principal a la Casa de las Torres, con todos los invitados posando; la calidad de la foto antigua es pésima, pero se puede comparar con una actual, y adivinar los bordes de la puerta y las farolas:



Las imágenes del vídeo dejan bastante que desear, entre que la cámara es una casera, sin luz, sin estabilizador, y que la llevaba con una sola mano, ya que en la otra llevaba la cámara fotográfica, pues el resultado es el que es. También he preferido dejar el audio original (salvo al principio y al final) porque considero interesante lo que me va contando, el concejal Jesús Santiago según avanzamos por la casa, y al que le estoy muy agradecido por acompañarme durante esta visita y por las facilidades que me dio cuando le comenté que quería realizar este reportaje. Aconsejo subir el volumen al máximo si queréis entender lo que me cuentan. Además que el sonido es ambiental, pues no llevábamos ningún micrófono aparte.
Pienso que las fotos me han salido algo mejor. Ya me lo diréis vosotros. Estas son sólo una pequeña muestra. Hice más de cien, y os doy dos opciones para que las disfrutéis. La primera, pinchando directamente aquí, en el álbum de picassa, y así las veis tranquilamente, o bien, en esta presentación en donde salen absolutamente todas en un resumen de menos de 10 minutos:


Hay varias curiosidades que quisiera comentar, como por ejemplo, que la fecha de construcción de la Casa corresponde al año 1753, como consta en su fachada, (aunque en esta foto no se pueda apreciar), pero en esta otra pieza, que dicho sea de paso no sé exactamente lo que es, ¿una alcantarrilla?, aparece el año 1776. Está en los muros exteriores, por lo que deduzco que estos se construyeron unos años más tarde…
Tampoco sé nada de ese reloj de sol bajo una de las ventanas. Y lo que me ha llamado muchísimo la atención es lo que me contaba Jesús sobre el nido de la cigüeña, que por lo visto, según unos estudios se cree que pesa más de 1000 kg entre ramas y barro acumulados con los años. Sí, sí, no me he confundido al poner los ceros… Hoy mismo he visto cómo la cigüeña dejaba momentáneamente su hogar para volar hacia una de las lagunas de la vega, que aún permanecen con mucha agua, pero me pillaba muy lejos y no he podido grabarlo.
También se cuenta que este palacio tiene tantas puertas y ventanas como días tiene el año...
Y tras este reportaje, toca recordar alguna de las escenas que se han grabado en el lugar, por ejemplo esta que ya pusimos de un capítulo de Águila roja:
También se estrenó “Pájaros de papel”, de Emilio Aragón, donde la Casa de las Torres se "convirtió" en un hospital de la posguerra. Aquí os dejo las dos escenas correspondientes:
De momento, esto ha sido todo. Espero que os haya gustado, o al menos haya conseguido disipar la curiosidad que muchos tenían (yo el primero) por saber qué se ocultaba en su interior.

Me despido con esta maqueta que se expuso el año pasado en la oficina de turismo. Muy bien lograda:
lunes, 8 de marzo de 2010
Antonio Fernández Alejo
Como ya sabéis, Antonio Fernández Alejo, Caballero de la Orden de Santiago, se trasladó al Nuevo Mundo, donde fraguó su fortuna. A su regreso, construyó su palacio en Tembleque, conocido como "Casa de las Torres", en el que invirtió parte de su fortuna hecha en América, dicho palacio fue edificado con maderas y materiales nobles importados. En el escudo de Armas de su familia, que corona la puerta principal, se pueden apreciar dos carabelas, haciendo alusión con ello a la procedencia de sus riquezas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
