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martes, 19 de abril de 2011

Don Quixote de la Mancha: Ilustraciones II

Continuamos hoy con tres nuevas portadas que ilustraron sendas ediciones realizadas en el año de 1605, dos de ellas en Lisboa y la tercer en Valencia, capitales de los entonces reinos de Portugal y Aragón, pertenecientes a los reinos de España.

Iniciaremos el artículo con un mapa de España, correspondiente al año 1777, que fue acomodado a la historia de Don Quijote y lo acabaremos con una portada de 1548, por tanto anterior al Quixote, pero que parece ser sirvió de musa o ejemplo para los editores de las reediciones del Hidalgo Caballero.

Os dejo con los grabados.

jueves, 22 de abril de 2010

Los Molinos manchegos III.II

Rueda catalina. Imagen de la maquinaria de un molino de Campo de Criptana, amablemente cedida por Goyo


b) Para moler:
Engranajes y mecanismos de madera o hierro.
El eje es un madero enorme de pino de Cuenca. se apoya sobre la piedra "gúellega", atraviesa todo el cono del molino hasta apoyarse sobre la piedra de rebote. está ligeramente inclinado, más alto en el castillete y más bajo en la piedra de rebote: Su función es transmitir la fuerza de las aspas a la rueda catalina. A la punta del eje se le denomina pijote. Sobresale por delante de las aspas.
La piedra güellega (bóllega) está situada en la parte anterior y más alta del eje al que sirve de apoyo. Sobre ella gira el eje, dado que está modelada en forma de media luna. Se sujeta con dos barras de hierro llamadas "arbolillos". El conjunto, junto con una ventanilla para salir al tejado, forma el "castillete" (llamado así por el realce que forma sobre el tejado), y del que ya hablamos con anterioridad.
La piedra de rebote está situada en el extremo posterior del eje y sirve para sujetarlo y soportar su peso. Descansa sobre unas maderas clavadas en las madres.
La rueda catalina es una rueda enorme de madera situada vertical al eje, que es el grueso madero que la atraviesa, y al que se une mediante cuñas. El otro madero que cruza y sobre el que se apoya el eje es la "cuella".
La rueda catalina transmite la fuerza eólica de las aspas a la linterna. Para ello tiene un mecanismo formado por una dentería formada por unos 40 dientes. Este engranaje le permite transladar el movimiento del eje a la linterna. Estos dientes eran de madera de roble y se podían desmontar, ya que el uso continuado solía desgastarlos.
La linterna es una pieza de álamo negro situada verticalmente encima de las piedras molederas. Es un cilindro de madera que se sujeta en la cuella (madero horizontal superior). A su lado está la rueda catalina y los dientes se engarzan en los huecos que forman en su cilindro los "husilllos". Su función es transmitir la fuerza de la rueda catalina a las piedras.. Mediante este mecanismo consigue cambiar el sentido de la fuerza: de horizontal a vertical.
El "barrón o barroncillo" es una barra de hierro que la atraviesa en su centro. Los "husillos" (unos 18) son esas hendiduras verticales que se observan en su cuerpo central y que parecen piñones.
El freno está construido en madera de fresno y situado por encima de las madres (vigas que sujetan el tejado). Es un mecanismo bastante grande, compuesto por una gran garrucha, un palo de madero y una uña. Moviendo el palo esta uña incide más o menos directamente en la rueda catalina.
En la otra parte del freno, el palo y la uña accionan sobre la rueda catalina. De este modo se puede aminorar la marcha y detener el molino.
El banquillo es en realidad un bastidor de cuatro patas donde se asienta la tolva y la canaleja correspondiente.
La tolva es un receptáculo cuadrado que se estrecha en su fondo, como un embudo. Cuenta con una especie de registro para controlar la salida del grano. En ella se echa el grano. De ahí pasa a la canaleja en su camino hacia las muelas.
La canaleja es un conducto alargado que va a dar en el agujero central de la piedra volandera donde se vierte el grano. Es la continuación de la tolva. En su extremo tiene un rabón o guitarra (en realidad un palo pequeño que continúa en inclinación inversa a la de la canaleja) que golpea sobre el eje de hierro de la rueda catalina. Este golpeteo, cuyo ritmo depende de la velocidad de las aspas, regula la caida del grano en las piedras y se produce sobre el barrón, que es el eje metático que sobresale por debajo de la linterna.
El aliviador o alivio se encuentra a un lado de las piedras y sobre la bancada y se trata de un palo de madera algo más corto que ésta. Está unido al caballo y situado a un lado de él, funcionando los dos en contacto. Con su movimiento se alza o se baja la piedra volandera que incide así en el grosor de la molienda. Se puede manejar desde la cuadra mediante una cuerda y un contrapeso.
El caballo es el grueso madero que aparecer suspendido de la cadena. El palo que la sujeta es el alivio. Al apretar, el caballo levanta la piedra volandera apoyándose en otra viga que cruza bajo ella: la sopuente.
La sopuente es también de madera. Se trata de un palo que unido al caballo permite al aliviador subir o bajar la piedra volandera. Está situada bajo las piedras a las que se agarra por un extremo en la punta de su eje. El otro extremo está empotrado en la pared. Está conectada al eje de hierro llamado "barrón", que llega a atravesar la linterna hasta engancharse en la cuella.
El guijo del barrón es el final del eje de hierro que atraviesa la linterna y todas las piedras. Se le suele echar grasa para evitar incendios en su contínuo roce con la madera sobre la que se apoya (la sopuente).

martes, 13 de abril de 2010

Los Molinos Manchegos III


Antes de comenzar esta tercera entrega sobre Los Molinos Manchegos, quiero dar las gracias al compañero Fredy, artífice de las preciosas fotografías que aparecen en el video al final del artículo, y quien, una vez más, abre nuestra ventana al campo de Tembleque, para todos aquellos que no tenemos la fortuna de poder estar ahí.
Se trata de los restos del molino de Don Gaspar Torres, situado en el camino que va desde el pueblo a la estación.

III.I. La Maquinaria

En este capítulo, vamos a pasar revista, una por una, a todas las piezas que componen el engranaje de este ingenio; así como su utilidad.

a) Para recoger el viento:
Las aspas. Son un mecanismo perfectamente preparado para recoger el viento. Están formadas por un entramado de madera bien conjuntado y forrado que da lugar a las dos velas con el fin de recoger y aprovechar la energía que el viento produce. Las aspas recogen su fuerza, y luego, al estar incrustadas en el eje, la transmiten por medio de éste a la maquinaria interior, que se aloja en el moledero. Este entramado está formado por los elementos que describimos a continuación.
Los machos. Se trata de otros dos palos más cortos que están situados detrás de las velas y sirven para sujetarlas. Se unen a ella mediante un tacón de madera de cruce. Su función es impedir que si se desacuñan las velas, estas se caigan al suelo. Es en realidad un refuerzo, dado el enorme peso de las velas y la presión que deben soportar al aguantar la fuerza del viento. También atraviesan el eje.
Los remachos. Son otros dos palos más pequeños situados detrás de los machos, a los que se unen con pernios. También atraviesan el eje siguiendo la linea de la vela.
Las teleras. Son las filas de listones que atraviesan las velas. Se fabrican con madera de pino, y suele haber 16 ó 18 por vela. A ellas se sujetan los lienzos. Soportan bastante peso, dado que por ellas sube y baja el molinero como si se tratase de una escalera al realizar ciertas faenas.
Los lienzos. Están hechos normalmente con algodón o con costales cosidos. Son los encargados de recoger la fuerza del viento y provocar el giro de las aspas. Son la pieza fundamental para producir la energía necesaria para el trabajo que realiza el molino.
La soga quitaera. Es la que está colocada detrás del lienzo y por delante de la vela. Se amarra en la cuarta o la quinta telera, y llega hasta el centro de una de las últimas teleras inferiores. Unidas a los lienzos, hay más tipos de sogas para realizar el correcto enganche en las teleras.
Dado que las aspas son dos enormes palos que atraviesan el eje dan lugar a la siguiente subdivisión:
Velaje de dentro: Las dos aspas que quedan más cerca del molino.
Velaje de fuera: Las dos aspas que quedan más alejadas del molino.
A los lados de los lienzos podemos encontrar:
Una maroma, recosida en el borde, con el fin de dar más fuerza al conjunto.
Unas asillas, que sirven para engancharlos a las teleras.
La soga quitaera, colocada detrás del lienzo y por delante de la vela. Sirve para desenganchar los lienzos de las teleras. Es la soga que vemos extendida por encima de la tela.
La soga corredera, pasa a través de las asillas permitiendo su enganche en las teleras desde el suelo.
Y por último, unos latiguillos, inferiores o superiores, situados en los extremos de los lienzos. Sirven para fijar el lienzo en las últimas teleras.


jueves, 11 de marzo de 2010

Los Molinos Manchegos II




II. El edificio del molino
Los molinos están compuestos por tres habitaciones, cada una de las cuales tiene tareas y funciones propias, y distintas entre si.
La cuadra, es la habitación situada en la planta inferior del molino, en algunos lugares se le denomina también de "las caídas" ya que en algunas ocasiones, es donde caen los productos ya elaborados, llegando a ella por medio de una especie de canalones; a su vez, en ella encontramos:
la puerta, que, generalmente orientada al sur, está compuesta de una sola hoja, que abre hacia el interior; a su izquierda, un canalón por el que cae la harina, regulando el flujo de esta con una pequeña palanca situada en el piso de arriba, que se maneja mediante un contrapeso llamado aliviador, que consta de una cuerda rematada por una pieza esférica generalmente metálica. Está unida a otra pieza situada en el piso superior, que funciona mediante un contrapeso de piedra de forma ovoide de unos cinco kilos de peso atado en su extremo inferior, mediante este utensilio, el molinero, puede controlar el roce de las piedras y elevar o descender la piedra superior "volandera" sobre la piedra inferior "solera" en función de la velocidad que lleven las aspas. Las tres salidas del cedazo, por ellas salen los diferentes tipos de harina tras haber sufrido un proceso de criba. La camareta, se denomina así a la habitación que se encuentra en el segundo piso, a la que se accede por la escalera de caracol adosada al muro, su finalidad consiste en ser la destinada para cernir la harina, a su vez en ella encontramos los siguientes elementos:
el cedazo herramienta que sirve para cerner la harina, funciona mediante una polea que está conectada a las piedras de molienda. Una ventana pequeña, situada encima de la puerta del molino. Una trampilla en el suelo, que se abre para subir las piedras al piso superior. Los marranos, que son dos enormes vigas de madera sin tallar que recorren el techo de parte a parte, y cuya función es la de sujetar el gran peso de la maquinaria del piso superior. La sopuente, es una pequeña viga sujeta a la pared por uno de sus extremos en un agujero de la misma, mientras que el otro, se incrusta en la parte inferior de la maquinaria, su función está relacionada con el levantamiento y descenso de las piedras del molino. El cargadero, es una especie de baldosín, situado al lado de la escalera en el cual, el molinero pone el costal para echárselo al hombro. La troje, es una especie de pequeña despensa, en el hueco de la escalera, destinado a guardar el grano que el molinero gana con la maquila, que es vertido desde el piso de arriba por una pequeña trampilla disimulada en el piso superior. El tejado, moledero o molino, es de forma cónica, con una especie de armazón realizado con pajas, carrizo, madera o cinc. La forma cónica se consigue mediante veinte varas llamadas "plumas", mueren todas en un vértice, que es a su vez la cúspide del molino, se engarzan en un palo grueso, llamado "fraile". Hay también unos travesaños clavados sobre las plumas para dar más fuerza al conjunto. El fraile, puntiagudo en su final, tiene también una hendidura para insertar el "palo de gobierno", que atraviesa todo el tejado para continuar en línea diagonal hacia el suelo hasta situar su otro extremo cerca de los hitos de amarre. Por su extremo opuesto asoma el "eje", en su salida, pierde el tejado su forma cónica porque existe a su lado una ventana por la que sale el molinero para acuñar las aspas, este remonte, se llama "castillete", y bajo el se encuentra la "piedra güellega" y los "arbolillos" que sujetan el eje. En el tejado encontramos la maquinaria para moler, sus piedras y sus mecanismos apoyados sobre una fuerte estructura que sujeta todo, denominada "bancada". Una limpiadora con su polea conectada al mecanismo que mueve las piedras del molino, que sirve para limpiar el grano de polvo y pajas antes de verterlo para la molienda. Desde el exterior lo más característico, son las ventanillas, suelen ser ocho, aunque en algunos lugares pueden ser doce, circundan el molino, y sirven para comprobar la dirección del viento.
Vamos a ver ahora otros elementos importantes. Las madres. Son cuatro vigas gruesas, entrelazadas de dos en dos, cuya misión consiste en sostener todo el entramado que conforma el tejado, están hechas generalmente de madera de pino. La cuella, es una viga de madera que se sujeta en las madres, y en la que se engarza la linterna, pieza fundamental para realizar la molienda. A todo el entramado de maderas que giran sobre el anillo se le denomina crucero de telar o panecillo de telar. La totalidad del tejado descansa sobre un anillo que bordea el final de la torre cilíndrica del molino, y va unido a una especie de peraltes incrustados a la madera del anillo llamados camones o camoncillos, lo que permite el giro del molino mediante el palo de gobierno. Y por último, el palo de gobierno, que es el enorme y largo palo que partiendo del fraile y siguiendo por el tejado sobresale diagonalmente del molino con dirección al suelo, con la función de desplazar todo el tejado a lo largo del anillo sirviéndose para ello del borriquillo.

jueves, 25 de febrero de 2010

Los Molinos Manchegos I

Quiero dar hoy inicio, con éste, a una serie de artículos relaccionados con un elemento tan representativo de los campos de La Mancha, como lo es el molino de viento. En dichos artículos iré hablando, tanto de las partes por las que están formados, como de su construcción y funcionamiento; así como de cosas curiosas acerca de ellos. Todo aquel que quiera colaborar, no sólo puede, sino que estaría muy agradecida de que así lo hiciera.
Sus siluetas nos saludan desde lo alto de oteros y cerros; retirados de las poblaciones, para así aprovechar mejor la fuerza de los vientos.
Inmortalizados por Cervantes; no son fieros gigantes, sino entrañables compañeros del campo de La Mancha. El molino, es uno de los mejores representantes de la paz rural, de la soledad y del trabajo...
El vocablo "molino", proviene del latín molïnum.
Los molinos, son torres de forma cilíndrica, construidas de mampostería, es decir, por piedras unidas mediante una mezcla de cal y arena. Estamos acostumbrados a verlos de un blanco radiante, pero la realidad y los estudios realizados, nos dicen, que antiguamente, los molineros solían enjalbegarlos en muy contadas ocasiones; siendo esta una costumbre más propia, a partir del siglo XIX, en el que se hizo obligatorio el uso de la cal en las casas, con el fin de evitar las enfermedades contagiosas. Al parecer, lo más normal era, que mostraran a la vista las piedras que los integraban.

I. El exterior del molino
Los molinos están situados normalmente sobre una especie de terrazas allanadas de forma circular, que suelen estar empedradas, como lo estaban las eras en las que los labradores realizaban la trilla, en el centro de las cuales se sitúa el molino, alrededor del cual podemos encontrar los siguientes elementos:
Hitos de amarre. Son unos pequeños mojones de piedra, generalmente pintados de blanco, que rodean el edificio exteriormente, formando una gran circunferencia en torno al molino. Suelen colocarse 9, a una distancia aproximada de 5,5 metros del molino, sobresaliendo unos 40 centímetros del suelo, en el que se semientierran. En otras ocasiones, encontramos 12, que se corresponden con el número de ventanas que se encuentran en el piso superior. En ellos se amarra el borriquillo; en combinación con el borriquillo, y con la fuerza de dos hombres se hace girar el tejado para buscar la dirección del viento más propicia.
Borriquillo. Es sencillamente un torno, en cuya parte central hay un cilindro colocado en vertical. En su parte superior encontramos un agujero, que sirve para colocar en él una palanca. Encontramos, también una gruesa cadena.
Rastra. Es una cuerda muy gruesa, que se ata al palo de gobierno, que es un madero largo que cuelga del tejado, y al que se une también la gruesa cadena mencionada anteriormente.
Tranca. Es un palo parecido a un cayado, terminado en forma de horquilla, que en su parte final tiene un gancho de hierro. Su función es la de fijar las aspas del molino al suelo.
Muerto. También llamado albañal, se encuentra situado junto a la puerta de la habitación inferior, es una especie de hueco hecho en la mampostería de la pared exterior y sirve para introducir un madero grueso en él.