Hace unos meses, la compañera Beatriz Galindo publicó un interesante artículo sobre la ermita de nuestra Señora de Loreto , donde se describe perfectamente su interior. La Virgen de Loreto es, por cierto, la patrona de los aviadores.
Se trata de una ermita de mediados del siglo XVIII, de estilo barroco, que presenta un aspecto desnudo de ornamentación exterior.
En su interior, presenta una única nave, en planta de "cruz latina", es decir que su planta está formada por dos segmentos, que se insertan en ángulo recto, donde el segmento más corto o transcepto, está en proporción de 3/4 con respecto al segmento más largo o nave. El lugar de encuentro de ambos, constituye el denominado crucero, sobre él se construye la bóveda, las bóvedas suelen tener forma curva, y sirven para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o una serie de pilares alineados.
La ermita de Nuestra Señora de Loreto, presenta una nave dividida en dos partes, por pilastras que se rematan en cornisas. Y se cubre la nave con bóveda de cañón. La capilla mayor se cubre con bóveda de media naranja, sobre pechinas, que son un elemento con forma de triángulo esférico que sirve para pasar de una base cuadrada a una forma esférica superior. El arco triunfal, es de medio punto.
Presenta una portada adintelada en el piecero, y su fábrica es de mampostería, dejando ver restos de enfoscados y sillares de esquina, y una cornisa de piedra.
Destacaban, según parece, sus bellos tapices al oleo en la bóveda. Así como las magníficas yeserías de la amplia nave.
Ya por aquel entonces me entraba a mí la curiosidad, y como dejé escrito en un comentario, algún día me acercaría a curiosear por esa apertura que se ve en la puerta principal. Pues bien, ese día llegó.
Una vez allí pude observar el interior, que me consta que muy poca gente conoce.
Lo que más me llamó la atención es la amplitud, mucho mayor de lo que me parecía vista la ermita por su exterior, y muy especialmente la enorme luminosidad; había pensado llevarme una linterna, como en su día hice en el polvorín de los pinos, pues pensaba que apenas se vería en su interior, pero rápidamente comprobé que no hacía ninguna falta; por las dos pequeñas ventanas entra luz a raudales…¿iluminación divina?, pues no sé, pero ni siquiera saltaba el “flash” de la cámara…
Así pues, sirva este reportaje fotográfico para que todo el mundo pueda ver, o más bien atisbar la belleza que algún día albergó esta ermita, ahora prácticamente derruída por el paso del tiempo.
Mi intención también es “remover conciencias” a quien corresponda, (¿Ayuntamiento, Cultura, Iglesia, etc…?) para intentar salvar este monumento, y que no acabe como la ermita de San Blas, la cual nunca llegué a ver, salvo en una antigua fotografía. Por eso se puede decir que me jugué literalmente el tipo para sacar a la luz estas imágenes, ya que os aseguro que la sensación de inestabilidad es total; no me atreví a tocar nada por el enorme peligro de derrumbe. Ojalá sirvan para algo…
También me llevé la cámara de vídeo. No aporto nada nuevo respecto a las fotografías; aún así, os dejo también el documento, a modo de “recorrido virtual”, sin censura y sin modificar el audio. Al principio se ven unas palomas que rápidamente huyen al veme entrar:
Un amigo, tras comentarle mi pequeña osadía, me comentaba: “Puede que hayas sido la última persona en ver el interior de la ermita”. Ójala se equivoque, y todos podamos volver a entrar, ya sin esas enormes grietas y totalmente restaurada.
También pregunté al párroco por esta ermita. Quería alguna prueba o indicio de que algún día se le dio un uso… Por lo visto “todo se quemó”, y no queda ningún documento. Tan sólo esta imagen extraída de la galería fotográfica de ”Poli”, que tampoco supo decirme el año exacto de la misma, aunque se aprecia que por aquel entonces tenía la puerta principal en un lateral. De toda su amplia colección fotográfica, me aseguró que es la única que conserva del Loreto. Os dejo al lado una actual tomada desde la misma posición para comparar…
Preguntando a más gente, me enteré que hasta hace no mucho, se conservaban unos antiguos candelabros colgados en las paredes, que ya no están… al igual que las famosas pinturas de su bóveda.
Por mi parte, voy a intentar encontrar más información sobre esta ermita; os dejo hasta entonces con este reportaje, pues no quería dejar pasar más tiempo sin compartir estas imágenes, las cuales espero que os hayan impactado como lo hicieron conmigo.
Todas las fotos de este reportaje las podéis observar con más detenimiento en este álbum.








